El linóleo es un producto, que hoy en día es perfecto para utilizarlo como pavimento o revestimiento. Pero… ¿conoces su origen? En nuestra nueva entrada del Blog de Fiyasa, os presentamos en dos partes, los orígenes de los suelos de linóleo.

El padre de linóleo fue un caballero inglés, llamado Frederick Walton. En una noche del año 1855, se le olvidó sellar correctamente un recipiente donde guardaba aceite de linaza, a la mañana siguiente observo, que una vez oxidado el aceite de linaza, se creaba una fina capa, a modo de una capa de pintura fina, parecida a la goma. Esta solidificación del aceite de linaza, fue el origen del línoleo como lo conocemos actualmente y la casualidad que dió origen a los suelos de linóleo.

Walton, buscaba una alternativa al caucho de la India, el cual se utilizaba en esos años, los problemas del caucho, eran por un lado su elevado coste de producción y por otro su difícil recolección. Por lo que vio el potencial del linóleo como sustituto al caucho. Lamentablemente, para que el aceite de linaza se oxidara, necesitaba también mucho tiempo.

Frederick comenzó a experimentar, tratando de encontrar modos de acelerar el proceso, y para ello introdujo, en el mismo, productos químicos y calor. A los 5 años, concretamente en 1860,  Walton patentó su primer linóleo, que es el “padre” del linóleo que conocemos en la actualidad. Pero aún había dos aspectos que tenía que mejorar, por un lado el material todavía carecía de alta durabilidad, y por otro lado, seguía teniendo un tiempo de fabricación muy alto. Como otros grandes inventores, Walton sufrió, el rechazo del gran público, provocando que su primera fábrica sucumbiera a este proceso de fabricación  imperfecto.

Después de muchos estudios, aplicó nuevas mejoras al proceso de producción, que se tradujo en que finalmente, el trabajo de F.Walton, comenzó a dar grandes resultados. Para ello encontró un nuevo método para fijar la sustancia surgida de la oxidación del aciete de linaza, el linoxyn, para ello aplico la misma, sobre una base de no sólo de manera horizontal sino también de manera vertical, añadiendole subproductos de madera, como fue el polvo de corcho, para ello creo una mezcla que reducia enormente la viscosidad, sobre un soporte estable.

Patentó  este segundo proceso en 1863, poniéndole a su nuevo producto la donominación actual de ‘Linóleo’, que es una mezcla de las palabras latinas linum (el lino) y oleum (el aceite), que esencialmente queriere decir ‘ aceite de linaza’.

Con un nuevo nombre y el producto mejorado, Walton estableció en 1864, en Staines (Inglaterra) la Empresa llamada “Fabricación de Linóleo Ltd.” Que después de un principio titubeante, comenzó a aumentar su popularidad. Walton, para darle gran notoriedad, realizó una gran inversión en publicidad, que acompañó con la apertura tiendas de linóleo exclusivas en las mejores zonas de Londres. En el 1869 fue el año el año del despegue, haciéndose el producto de Walton, tan popular que se comenzarón a exportar al resto de Europa, y a Estados Unidos, dando así inicio a los suelos de linóleo tan populares hoy en día.

Continuará…

Instalación de suelos de linoleo