Ola de calor, altas temperaturas, humedad, 40 grados a la sombra…. Son varias de los comentarios que escucharemos durante este verano. Es por ello que queremos ayudarles con una serie de consejos para el mantenimiento de los suelos de madera.

Con el verano viene la diversión, pero hay también más elementos peligros para el mantenimiento de los suelos de madera. Conozca estos consejos y tome medidas preventivas para proteger su madera antes de que sea demasiado tarde:

  • Uno de los peores enemigos de la madera, es la arena. Esta puede dañarla cuando se deposita y arrastra sobre su superficie. Para impedir este problema, haga que su familia y visitas no pisen el suelo con dicho calzado (especialmente cuando vengan del parque o la playa), un buen consejo es dejar en una zona previa el calzado. Haga lo mismos con los juguetes “arenosos” de los niños, toallas, palas, cubos, bicicletas, etc. Lo ideal es realizar aspirados con regularidad, para impedir que se acumulen las partículas, y al arrastrarlas dañen su suelo.
  • Si usted vive en zonas de costa, conocerá que la madera es higroscópica, lo que supone que absorbe y libera la humedad según cambios del entorno. En estas zonas absorbe la humedad como una esponja, por lo que si usted tiene suelo de madera puede notar que los tablones se hinchan un poco durante el verano, y observará que aumentara el tamaño unos milímetros, en los meses de verano, al absorber la madera la humedad del aire. Os damos unos consejos prácticos para este tipo de zonas, como son la utilización de deshumidificadores en la habitación para disminuir la humedad, si es necesario. Otro método para disminuirla es con aire cálido y seco de ventiladores colocados en las ventanas.  Para ello apunta los ventiladores al piso para ayudar a que la madera se seque.
  • Sin embargo si usted reside en zonas secas, o del interior, su pavimento de madera contraerá. Las consecuencias más comunes de este comportamiento son que las juntas se separarán y, sobre todo en el caso de la madera, podrán aparecer grietas en el pavimento o peor aún deformaciones cóncavas, que se pueden producir por una sequedad extrema en la superficie. Para solucionar dichos efectos, lo ideal es procurar mantener la humedad ambiental dentro de unos límites que los fabricantes fijan, esto lo conseguimos con humidificadores o recipientes de agua, con el fin de que el agua evaporada aumente la humedad de nuestra vivienda, y si tuviera aumentos o disminuciones importantes, consulte a instaladores como los de Fiyasa.
  • La radiación ultravioleta o radiación UV, pueden cambiar el aspecto de nuestros pavimentos. Como la luz del sol se hace más intensa durante los meses de verano, la exposición a los rayos UV se hace mayor, siendo una gran amenaza para su suelo de madera. La luz del sol puede hacer que aparezcan zonas con “manchas”, que hagan que las tablas tengan distintas tonalidades o colores, efecto producido al descolorarse la madera. Según el tipo de madera, el efecto puede ser mucho mayor. Para reducir sobre este efecto, usted puede tener sus cortinas y persianas cerradas durante el día, minorando el efecto de los rayos del sol.

Pero no se preocupe, conociendo los efectos del verano sobre la madera, tiene el remedio para poder protegerlos durante el caluroso verano. Y recuerde póngase en manos de profesionales para la instalación y mantenimiento de los suelos de madera.  Ya sólo queda disfrutar del sol, la playa y de sus merecidas vacaciones.